Por Sara Mouak, delegada de amec en Marruecos
Marruecos, situado a tan solo 14 kilómetros de España, ha emergido como un actor clave en la región EMEA y como un puente estratégico hacia el continente africano. Con una población que supera los 36 millones de habitantes y un crecimiento económico sostenido de más del 3% anual, el país se está consolidando como un referente industrial en África. Gracias a políticas de diversificación y modernización, Marruecos no solo está renovando sectores tradicionales como la minería, la pesca, la agricultura y el textil, sino que también está impulsando sectores emergentes con gran potencial, como la automoción, la aeronáutica y las energías renovables, entre otros. En este entorno favorable, surgen oportunidades para las empresas españolas interesadas en acceder y consolidarse en este mercado.
Uno de los sectores más destacados dentro de este proceso de transformación del país es la automoción, que ya representa un 16% del PIB marroquí. Marruecos produce actualmente más de 500.000 vehículos al año, mientras que tiene como objetivo aumentar su producción, alcanzando 1 millón en 2025 y 2 millones en 2030. Este crecimiento ha situado al país como el mayor exportador de automóviles de África, por delante de Sudáfrica. La industria textil por su lado, con una producción estimada de mil millones de piezas anuales, también se ha consolidado como líder regional, superando a Egipto y Túnez. Ambos sectores, junto con la agroindustria, que representa el 26% del PIB industrial, requieren una continua modernización, que depende de la introducción de maquinaria avanzada, tecnologías de automatización, materias primas de alta calidad y un conocimiento técnico especializado para garantizar la competitividad y sostenibilidad.
Además de los sectores ya mencionados, Marruecos está experimentando un notable desarrollo en áreas como la construcción e infraestructura, especialmente a raíz del Mundial 2030 que organizará Marruecos junto con España y Portugal. Este impulso está generando una gran demanda de proyectos en edificación, transporte, hotelería y energías renovables. Otros sectores con un alto potencial de crecimiento incluyen la gestión de residuos, la logística, la industria química, los materiales de construcción y la tecnología médica, entre otros. A su vez, la agricultura también está viendo un incremento en la demanda de maquinaria avanzada y soluciones de irrigación, con el objetivo de modernizar y optimizar este sector. Para las empresas españolas interesadas en este mercado en expansión, contar con el apoyo de socios locales será clave para facilitar su entrada y adaptación a un entorno altamente dinámico y lleno de oportunidades.
Sara Mouak, delegada de amec en Marruecos