Con el objetivo de favorecer la competitividad de las PYMEs europeas y reducir sus cargas administrativas, la Unión Europea ha propuesto la creación de una nueva categoría de empresas denominada “pequeñas empresas de mediana capitalización”.
Hasta ahora, las empresas que superaban el umbral para ser consideradas PYMEs pasaban directamente a ser consideradas grandes empresas, enfrentándose a un aumento notable de sus obligaciones legales y administrativas, desincentivando el crecimiento.
Esta nueva categoría incluirá a todas las empresas que cumplan con alguno de los dos siguientes requisitos:
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Se estima que casi 38.000 empresas de la Unión Europea pasarían a formar parte de esta nueva categoría.
Las empresas clasificadas como “pequeñas mid-cap» mantendrían parte de los beneficios regulatorios de las PYMEs, suavizando así el salto regulatorio. Esto facilitará un crecimiento de la dimensión empresarial sin penalizaciones regulatorias inmediatas y establece bases para una política industrial más adaptada y favorable.
Los principales beneficios propuestos para las pequeñas mid-cap son los siguientes: