El Parlamento Europeo ha decidido paralizar la tramitación del acuerdo comercial entre la UE y EE. UU. como respuesta a las amenazas del presidente estadounidense sobre Groenlandia y el uso de aranceles como instrumento de presión, dejando en suspenso su aplicación.
El Parlamento Europeo, a través de su Comisión de Comercio Internacional, ha acordado suspender el trabajo legislativo necesario para ratificar el acuerdo comercial UE-EE. UU., alcanzado políticamente el pasado verano. La decisión ha sido comunicada por el presidente de dicha comisión, Bernd Lange, tras una reunión de los representantes de los principales grupos políticos.
La Eurocámara justifica esta medida por las amenazas reiteradas del presidente de Estados Unidos contra Groenlandia y Dinamarca, así como por el anuncio de nuevos aranceles a varios países europeos. Según el Parlamento, estas actuaciones socavan la estabilidad, la previsibilidad y la confianza en las relaciones comerciales transatlánticas, al utilizar los aranceles como mecanismo de coerción política.
El denominado Acuerdo de Turnberry preveía, entre otros elementos, la eliminación de aranceles para los productos industriales estadounidenses que entran en la UE y el establecimiento de contingentes arancelarios para determinados productos agroalimentarios. A cambio, Estados Unidos mantenía un arancel del 15 % sobre la mayoría de las exportaciones europeas.
Con la decisión del Parlamento, la UE no implementará su parte del acuerdo, ya que la ratificación parlamentaria es un paso imprescindible para su entrada en vigor.
La suspensión no es definitiva, pero se mantendrá hasta que cesen las amenazas y EE. UU. muestre voluntad de retomar una vía de cooperación. Mientras tanto, el acuerdo no entra en vigor y su tramitación queda congelada sine die.
Paralelamente, la Comisión de Comercio del Parlamento ha anunciado que solicitará a la Comisión Europea la activación del mecanismo anticoerción, lo que abre la puerta a posibles medidas de respuesta si la situación se agrava.
La decisión introduce un nuevo factor de incertidumbre en las relaciones comerciales entre la UE y EE. UU., que siguen siendo uno de los principales ejes del comercio internacional. Hasta que el Parlamento Europeo reactive la tramitación, el acuerdo permanece bloqueado y sin efectos jurídicos plenos.
Comunicación de la Oficina de Enlace del Parlamento Europeo en Washington (LinkedIn)