La banca de desarrollo territorial de Colombia ha lanzado la Línea Especial de Crédito KfW Sostenible EMUA, dotada con 150 millones de dólares, para proyectos de infraestructura urbana en energía renovable y eficiencia energética, movilidad y transporte urbano sostenible, y agua potable y saneamiento.
La línea está abierta a entidades territoriales y sus organismos descentralizados, empresas de servicios públicos, operadores de transporte, y empresas públicas, privadas y mixtas.
Todos los proyectos deben superar una evaluación técnica, financiera y ambiental conforme a los estándares del KfW, lo que eleva el nivel de exigencia y favorece proveedores con certificaciones y soluciones de calidad contrastada. La línea incluye además un componente de asistencia técnica gratuita para los beneficiarios.
Este ámbito cubre:
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Se enmarca en un contexto más amplio de aceleración de la transición energética en Colombia, que en paralelo está tramitando una subasta de energía renovable a largo plazo (contratos a 15 años) cuya adjudicación debe producirse antes del 31 de julio de 2026.
Aquí se incluyen tres tipos de proyectos:
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Bogotá ya opera más de 2.000 buses eléctricos, la mayor flota de América Latina, y acaba de inaugurar un nuevo Centro Estratégico de Movilidad con analítica avanzada para la gestión de incidentes y el control del tráfico.
Otras ciudades colombianas tienen planes similares en distintas fases de madurez. La señalización vial, el control semafórico inteligente, los sistemas de videovigilancia y detección de matrículas, y el mobiliario urbano asociado son componentes habituales de estos proyectos.
Es el ámbito con mayor brecha de inversión en Colombia. Más de 5 millones de colombianos siguen sin acceso a agua potable, y el país estima que se requieren 126 billones de pesos para cerrar las brechas de saneamiento.
El gobierno ya tiene en marcha 42 proyectos de agua y saneamiento en 37 municipios de 17 departamentos, con una inversión de 1,14 billones de pesos financiados con vigencias futuras para el periodo 2026-2028.
En paralelo, el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, en plena fase de ejecución, contempla una inversión estimada de más de 2.100 millones de euros para la modernización y ampliación de la red, la construcción de nuevos tanques de almacenamiento y la optimización de plantas de tratamiento de aguas residuales.
Los proyectos financiables incluyen obras de ampliación de cobertura, mejora de la calidad del servicio, optimización del uso del recurso hídrico y reducción de pérdidas en red.
La confluencia de esta línea de crédito con la agenda de transición energética, los proyectos de transporte masivo y el déficit estructural en agua y saneamiento apunta a que Colombia está en un ciclo de inversión en infraestructura urbana sostenible que se extenderá durante la próxima década. El hecho de que los proyectos deban superar los criterios de calidad del KfW es un elemento relevante: favorece a proveedores con estándares técnicos y ambientales contrastados, frente a alternativas de menor coste pero menor exigencia.
