Los mercados de materias primas y logística muestran una vuelta progresiva a la normalidad tras varios años de disrupciones. Las cadenas de suministro globales han recuperado su fluidez, lo que se traduce en mayor estabilidad y previsibilidad.
Analizamos la nota de febrero de Índices de Commodities y Transporte, que puedes descargar en el CoLAB > Estudios y publicaciones.
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El mercado de metales presenta dinámicas diferentes según el material. El cobre mantiene precios elevados impulsado por la demanda estructural de electrificación y transición energética. El acero europeo se estabiliza en línea con una actividad constructora moderada en el continente. Por su parte, aluminio y zinc muestran relativa estabilidad.
Los plásticos continúan su descenso desde los máximos alcanzados durante la pandemia. Esta moderación de precios alivia presiones de costes para sectores industriales intensivos en estos materiales.
El contexto energético muestra diferencias notables entre países europeos. España experimenta un descenso del 96% interanual en el precio mayorista de electricidad, situándose en niveles extraordinariamente bajos comparado con Reino Unido, Alemania o Italia. Esta brecha representa una ventaja competitiva significativa para la industria intensiva en energía localizada en territorio español.
El petróleo crudo se mantiene en niveles moderados, contribuyendo a costes de producción y transporte controlados en términos generales.
Los precios de cereales básicos como trigo y maíz, así como el azúcar, muestran estabilidad. El cacao mantiene cotizaciones elevadas debido a restricciones estructurales de oferta. Este panorama sugiere una actividad sostenida en la industria de procesado alimentario.
Los costes de transporte marítimo en contenedores han descendido un 38% en términos interanuales. Las principales rutas entre Asia y Europa registran caídas significativas, mientras que las conexiones transatlánticas se mantienen más estables. Esta normalización mejora sustancialmente la previsibilidad de costes logísticos.
El transporte de graneles secos también refleja actividad sólida, señal de un comercio internacional de materias primas en buen estado.
El euro se ha apreciado frente al dólar, alcanzando niveles que pueden afectar a la competitividad de exportaciones europeas hacia mercados dolarizados en América, Asia y otras regiones donde se opera en moneda estadounidense.
En España, la inflación general (enero 2026) se sitúa en el 2,1%, mientras que la inflación subyacente (enero 2026) alcanza el 2,9%. Los precios industriales (diciembre 2025) han caído un 3% interanual, reflejando el alivio en costes energéticos y de materias primas.
En la Zona Euro, la inflación (diciembre 2025) se modera al 2,4% y los precios de producción industrial (diciembre 2025) muestran estabilización tras los picos de años anteriores. Este entorno de inflación controlada, cercana a objetivos de política monetaria, reduce incertidumbre para la actividad empresarial.
El índice de semiconductores marca máximos históricos, lo que señala presión en precios y potencialmente en plazos de entrega para componentes electrónicos avanzados. Esto puede impactar a industrias que incorporan tecnología sofisticada en sus productos.
El entorno combina varios elementos positivos: costes logísticos normalizados, inflación controlada, energía competitiva en determinados mercados europeos y moderación en algunos inputs industriales clave.
Los principales focos de atención se concentran en las implicaciones del tipo de cambio para operaciones internacionales y la disponibilidad de componentes electrónicos para sectores tecnológicamente intensivos.
En conjunto, el escenario actual ofrece mayor estabilidad y previsibilidad que en años recientes, facilitando la planificación empresarial a medio plazo.