2025 culminó como el segundo año consecutivo con un crecimiento marginal de la producción manufacturera a nivel global. Si bien los últimos datos del PMI representan una mejora respecto a 2022 y 2023, la recuperación sigue siendo tímida y desigual entre regiones.
El análisis regional revela dinámicas claramente diferenciadas. Las fábricas de la ASEAN registraron el mayor crecimiento de la producción en 2025 en promedio, consolidando a la región como motor del sector manufacturero global.
En contraste, la eurozona se posicionó como la región con el desempeño más débil del año. No obstante, el débil crecimiento de la producción fabril europea durante 2025 representó su primera expansión anual promedio desde 2021, marcando un punto de inflexión tras varios años de contracción.
A nivel de países, India encabezó con diferencia la expansión de producción manufacturera, seguida por Tailandia, Irlanda, Grecia, Pakistán y Estados Unidos.
En el extremo negativo, la caída más pronunciada se registró en Rumanía, seguida de México, Turquía y Canadá. Las empresas de México y Canadá atribuyeron en parte las caídas a la incertidumbre generada por la política arancelaria estadounidense.
Las exportaciones de bienes registraron una caída a finales de 2025, en un contexto de débil crecimiento del sector. Esta debilidad en la demanda externa se reflejó en el Índice de Producción Futura del sector, que se mantuvo por debajo de su promedio de largo plazo. Como consecuencia, los productores de bienes redujeron en general sus compras en un intento por ajustar sus niveles de existencias a la menor demanda esperada.
En este contexto, destaca que Corea del Sur reemplazó a China como la única economía, junto con India, que registró un crecimiento en nuevos pedidos de exportación de bienes a finales de 2025.
Los datos prospectivos sobre confianza empresarial revelan una sorprendente inversión de expectativas.
Los fabricantes de la eurozona finalizaron el año con el mayor nivel de optimismo. Las expectativas de producción de la eurozona alcanzaron en diciembre de 2025 su nivel más alto desde febrero de 2022.
Este optimismo contrasta marcadamente con el sentimiento en otras regiones. Las empresas de América del Norte son las más pesimistas en relación con su promedio de largo plazo, probablemente reflejando la incertidumbre sobre la política comercial y el impacto de posibles aranceles.
En Asia, los productores de China mantienen las perspectivas más pesimistas, en línea con los desafíos estructurales que enfrenta su economía. Por el contrario, el sentimiento empresarial mejoró en Corea del Sur y Vietnam.