La revisión de la norma ISO 9001, prevista para 2026, refuerza la gestión de riesgos, integra ética y cultura organizativa, y exige mayor atención a la resiliencia de la cadena de suministro. Las empresas deberán preparar algunos ajustes para una transición fluida.
La Organización Internacional de Normalización ha iniciado el proceso de revisión de la ISO 9001:2015 que dará lugar a la versión que suele llamarse provisionalmente ISO 9001:2026.
Un borrador llamado “Draft International Standard (DIS)” ya fue divulgado en agosto de 2025. Puede adquirirse en la web de la ISO.
La publicación final está prevista para el tercer o cuarto trimestre de 2026, con un periodo de transición de aproximadamente 3 años desde la publicación para que las certificaciones de la versión 2015 dejen de estar vigentes.
Conviene orientar la acción de la siguiente manera:
Continuar con la implementación, auditoría y certificación de ISO 9001:2015 sin esperar a la nueva versión. Dado que los cambios son moderados, avanzar bajo 2015 es perfectamente válido y estratégico.
Desarrollar ya un plan de transición hacia la versión revisada (cuando se publique). Esto implica:
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Mantenerse al tanto de cuándo la versión revisada se publique oficialmente y cuándo los organismos de acreditación (IAF, organismos nacionales) comuniquen la fecha límite de transición. Esto será importante para asesorar a las empresas industriales miembros (envase-embalaje, maquinaría, textil, etc.) sobre su cronograma interno.