La economía verde supera los cinco billones de dólares y avanza hacia un crecimiento acelerado. El último informe del World Economic Forum destaca las oportunidades para la industria y el papel decisivo de China en este mercado.
La economía verde alcanzó los 5 billones de dólares en 2024 y se prevé que supere los 7 billones en 2030, situándose como el segundo sector global con mayor crecimiento, solo por detrás de la tecnología . Para las empresas industriales, esto se traduce en un incremento de la demanda de materiales de bajo carbono, maquinaria eficiente, calor verde y soluciones avanzadas de envasado sostenible.
El sector industrial ya figura entre los principales beneficiados: acumuló los mayores ingresos verdes y registró un crecimiento medio del 10% anual entre 2020 y 2024, incluso en un contexto de desaceleración de mercados tradicionales .
Las empresas con ingresos verdes presentan un coste de capital inferior —43 puntos básicos menos de media— y reciben valoraciones superiores a las empresas con carteras convencionales . Entre 2020 y 2024, el crecimiento de los ingresos verdes fue del 12% anual, el doble que las líneas tradicionales, y las empresas con más del 10% de ingresos verdes registraron los mayores incrementos .
El informe subraya que la economía verde está experimentando un cambio de liderazgo histórico, desplazándose del eje occidental hacia Asia, con China como principal motor global.
China invirtió 659.000 millones de dólares en energía limpia en 2024, un volumen un 60% superior al de Europa y más del doble que el de Estados Unidos . Esta inversión ha impulsado una expansión sin precedentes de su capacidad renovable: la energía solar se ha cuadruplicado desde 2020 y la eólica se ha duplicado, situando al país como responsable de más del 60% de las nuevas instalaciones renovables en el mundo.
Además, China lidera la fabricación global de tecnologías clave para la transición energética:
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El país también se ha convertido en el principal centro mundial de innovación en patentes verdes para fotovoltaica, almacenamiento energético, hidrógeno y vehículos eléctricos, superando tanto a la Unión Europea como a Estados Unidos en las tecnologías más determinantes para la descarbonización futura .
Para la industria internacional, este escenario implica una reconfiguración profunda de las cadenas de suministro tecnológicas y un entorno en el que el acceso competitivo a equipamiento y componentes verdes dependerá en gran medida de la capacidad de colaboración con proveedores asiáticos.
En Europa, el marco regulatorio impulsa la descarbonización profunda y refuerza la competitividad industrial. La UE ha introducido cuotas para hidrógeno renovable, combustibles avanzados y tecnologías bajas en carbono, y ha destinado 40.000 millones de euros a hidrógeno, captura de carbono y electrificación entre 2020 y 2030 . El European Clean Industrial Deal complementa este apoyo reforzando sectores energéticamente intensivos.
El mercado de adaptación climática asciende a 1,1 billones de dólares, con oportunidades en materiales resilientes, gestión de riesgos, refrigeración avanzada y soluciones de defensa frente a inundaciones. Muchos segmentos crecen a doble dígito y representan un espacio emergente para la diversificación industrial .
Entre las conclusiones más relevantes para las empresas industriales y sus departamentos de sostenibilidad destacan:
World Economic Forum (2025). Already a Multi-Trillion-Dollar Market: CEO Guide to Growth in the Green Economy. https://www.weforum.org/publications/already-a-multi-trillion-dollar-market-ceo-guide-to-growth-in-the-green-economy/