Estados Unidos elimina progresivamente los colorantes alimentarios sintéticos de origen petroquímico, abriendo nuevas oportunidades y desafíos para fabricantes de aditivos.
El pasado 22 de abril, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos anunciaron un ambicioso plan para retirar del mercado todos los colorantes alimentarios sintéticos de origen petroquímico antes de que finalice 2026.
La medida forma parte de la estrategia federal “Make America Healthy Again”, que busca reducir el impacto de los aditivos químicos en la salud infantil.
Este plan incluye tres acciones clave:
Inicio del proceso para revocar la autorización de Citrus Red Nº 2 y Orange B.
Eliminación voluntaria, antes de 2027, de seis colorantes: FD&C Green Nº 3, Red Nº 40, Yellow Nº 5, Yellow Nº 6, Blue Nº 1 y Blue Nº 2.
Petición a las empresas para que adelanten la retirada de FD&C Red Nº 3, cuya prohibición ya estaba prevista para enero de 2027 en alimentos y enero de 2028 en medicamentos.
En paralelo, la FDA ha anunciado la aprobación acelerada de nuevos colorantes naturales, como el extracto de Galdieria blue, flor de guisante mariposa (butterfly pea flower), azul de gardenia y fosfato cálcico. Además, se ha comprometido a emitir directrices para facilitar la transición a ingredientes naturales, especialmente en sectores con altas exigencias de coloración como bebidas, cereales o productos de confitería.
Las autoridades estadounidenses han optado por un enfoque de cumplimiento voluntario, sin imponer sanciones automáticas. Sin embargo, la presión pública, las iniciativas estatales más restrictivas y el posible riesgo reputacional están acelerando la retirada de estos compuestos por parte de los fabricantes.
Ante este nuevo contexto, las empresas de aditivos deben:
Revisar los ingredientes y acuerdos con proveedores.
Evaluar la viabilidad técnica y económica de nuevas formulaciones naturales.
Anticipar cambios regulatorios estatales adicionales y su impacto en el etiquetado.
Valorar la posibilidad de posicionarse como proveedores de soluciones naturales adaptadas al nuevo entorno normativo.
Si bien el calendario de aplicación es ajustado, esta transformación del mercado estadounidense representa una oportunidad para los productores de colorantes naturales. La creciente demanda de soluciones saludables, junto con la homologación acelerada por parte de la FDA, puede favorecer la entrada de nuevos actores, especialmente aquellos con experiencia en ingredientes de origen vegetal o mineral.