El Parlamento Europeo ha solicitado al Tribunal de Justicia de la UE que evalúe la compatibilidad del acuerdo UE-Mercosur con los Tratados, una decisión que suspende su ratificación y abre un periodo de incertidumbre sobre su calendario y aplicación.
El Pleno del Parlamento Europeo ha aprobado una resolución para solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea un dictamen jurídico sobre la compatibilidad del acuerdo UE-Mercosur con los Tratados.
La propuesta ha salido adelante por una mayoría ajustada, reflejando la fuerte división política existente en torno al acuerdo.
Con esta decisión, el proceso de ratificación queda suspendido hasta que el Tribunal emita su dictamen, un procedimiento que puede prolongarse más de un año. No obstante, el tribunal puede darle prioridad si la situación lo requiere.
Si el Tribunal concluye que alguna parte del acuerdo no es compatible con los Tratados, podrían ser necesarios cambios en su estructura o en su contenido antes de continuar con la ratificación.
Este envío al TJUE no es un rechazo definitivo del acuerdo, sino una petición formal de dictamen jurídico antes de una ratificación formal por parte del Parlamento Europeo.
La Comisión Europea podría activar provisionalmente las partes comerciales del acuerdo sin esperar al dictamen del tribunal ni a la ratificación parlamentaria, amparándose en mecanismos legales similares a los usados en acuerdos anteriores (por ejemplo, con Chile).
No obstante, aunque jurídicamente es posible que la Comisión proponga aplicar el acuerdo de manera transitoria, políticamente es muy controvertido.