Vietnam se encuentra en un momento crucial de transformación de su industria automotriz. El gobierno vietnamita ha presentado una ambiciosa estrategia para impulsar la producción local, fomentar la adopción de vehículos eléctricos y reducir la dependencia de las importaciones.
El Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam ha presentado un borrador de la «Estrategia para el Desarrollo de la Industria Automotriz hasta 2030 con una visión hacia 2045». Esta iniciativa busca adaptar el sector automotriz del país a los cambios tecnológicos, las tendencias de consumo y las exigencias del mercado global, con el objetivo de modernizar y fortalecer la competitividad de Vietnam en la industria automotriz.
El Ministerio ha delineado ambiciosas metas que incluyen alcanzar un volumen anual de ventas de automóviles de entre 1 y 11 millones de vehículos para 2030, lo que representaría un crecimiento anual promedio del 14-16%. Este crecimiento casi duplicaría el récord de ventas de 2022, que fue de 509.141 unidades. En particular, se espera que los vehículos eléctricos, híbridos y solares jueguen un papel crucial, con una proyección de 350.000 unidades para 2030.
Además, se prevé que los vehículos producidos en el país cubrirán el 70% de la demanda interna para 2030, incrementándose al 87% para 2045. La estrategia también destaca la importancia de las industrias auxiliares, que se espera que proporcionen entre el 55 y 60% de los componentes para el ensamblaje nacional para 2030, aumentando esta cifra al 80-85% para 2045.
Una parte central de la estrategia se basa en la transición hacia vehículos más sostenibles. El proyecto de estrategia busca promover vehículos eléctricos, híbridos y aquellos alimentados con energía solar y biocombustibles. Para alcanzar estas metas, el gobierno ha propuesto incentivos fiscales y tarifas reducidas para la compra de vehículos eléctricos e híbridos, así como un plan para desarrollar la infraestructura necesaria, como estaciones de carga.
Aunque Vietnam ha logrado avances en su industria automotriz, el país aún enfrenta desafíos. En la actualidad, los vehículos completamente ensamblados importados representan más del 40% del mercado, lo que limita la participación de la industria local en la cadena de valor. Además, las empresas vietnamitas aún dependen de la importación de componentes clave, como motores y cajas de cambios, debido a la falta de capacidad para producir piezas de alta tecnología.
El país también debe mejorar la calidad de su mano de obra, especialmente en el sector mecánico, para operar tecnologías avanzadas necesarias para la fabricación de automóviles de calidad. A pesar de estos desafíos, la estrategia resalta la colaboración con grandes corporaciones automotrices para fortalecer la industria y mejorar la competitividad global.
→ Vietnam Automobile Manufacturers’ Association