Donald Trump ha lanzado su primera política de inversión extranjera directa desde su regreso a la presidencia de Estados Unidos, con el objetivo de facilitar la inversión de países aliados mientras endurece las restricciones para China y otros adversarios.
La Política de Inversión América Primero (America First Investment Policy), anunciada el 21 de febrero, establece una clara división entre un trato preferente a los aliados y un endurecimiento de restricciones para China y otros países considerados adversarios. Entre las medidas clave, se destaca la ampliación del mandato del Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (Cfius) para incluir el escrutinio de nuevas instalaciones.
La administración Trump reafirma que esta política busca mantener un entorno de inversión abierto y fuerte para los aliados, al tiempo que refuerza la seguridad nacional ante amenazas derivadas de la inversión extranjera. Estados Unidos busca atraer inversiones de aliados y reforzar su posición en industrias clave, al tiempo que limita la influencia de China y otros adversarios en sectores estratégicos.
El plan busca reducir los obstáculos a la IED en sectores críticos para los aliados, permitiendo procesos de vía rápida y revisiones ambientales aceleradas para inversiones superiores a 1.000 millones de dólares. Las restricciones a la inversión serán relajadas en función de la distancia de las empresas con China y otros adversarios.
Restricciones reforzadas para China y otros adversarios
Por otro lado, inversores de China, Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela enfrentarán un endurecimiento en las regulaciones de inversión. La política acusa a algunos de estos países de buscar acceso a tecnología avanzada, propiedad intelectual y sectores estratégicos de EE.UU.
El gobierno de Trump fortalecerá el control sobre las inversiones estadounidenses en tecnologías chinas, evaluando si la IA, semiconductores y computación cuántica deben ampliarse para incluir biotecnología, hipersónica, aeroespacial y manufactura avanzada dentro de las restricciones.
Además, se implementarán nuevas reglas para limitar las inversiones estadounidenses en sectores clave de China, en especial aquellos vinculados con la fusión militar-civil. Se prohibirá la compra de empresas y activos críticos de EE.UU. por parte de entidades chinas, y se fortalecerá el control sobre tierras agrícolas y bienes raíces cercanos a instalaciones sensibles.
Asimismo, la administración evaluará la posible suspensión del Convenio sobre el Impuesto sobre la Renta entre EE.UU. y China, con el objetivo de desincentivar la inversión de ciudadanos estadounidenses en adversarios extranjeros.
→ America First Investment Policy (February 21, 2025)
https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/02/america-first-investment-policy/