El Observatorio amec ha preparado una nota con los puntos clave sobre tendencias, desafíos y oportunidades emergentes en el panorama de la inversión global para 2024, a partir de tres de los principales informes sobre Inversión Extranjera Directa.
Recientemente se han publicado tres de los principales informes sobre Inversión Extranjera Directa (IED): EY Europe Attractiveness Survey 2024, The FDI Report 2024, y The 2024 FDI Confidence Index de Kearley.
El Observatorio amec ha realizado un análisis con los puntos clave sobre tendencias, desafíos y oportunidades emergentes en el panorama de la inversión global para 2024. Estos informes ofrecen una visión detallada sobre la recuperación postpandemia, los riesgos asociados y las transformaciones en el paisaje inversor, destacando tanto el optimismo de los inversores como los obstáculos que aún persisten en diferentes regiones del mundo.
Aunque existen desafíos y riesgos persistentes, los informes destacan un renovado optimismo en torno a las inversiones futuras, con un enfoque creciente en la innovación, las energías renovables y la adopción de tecnologías avanzadas.
–
Las proyecciones para el futuro presentan un panorama mixto, con señales de recuperación y optimismo en diversas áreas. Aunque la inversión extranjera directa (IED) en Europa desaceleró en 2023, hay indicios de recuperación.
Muchos ejecutivos planean expandir o establecer operaciones en Europa el próximo año, impulsados por la demanda acumulada tras un periodo de baja inversión y desafíos económicos. Las nuevas inversiones se enfocarán más en la innovación y los servicios al cliente que en las instalaciones de manufactura.
No obstante, persisten riesgos significativos como la carga regulatoria, los precios y el suministro de energía, y la inestabilidad política.
–
En regiones como América Latina y el Caribe, hay un fuerte énfasis en inversiones en hidrógeno verde y energías renovables, aunque existen preocupaciones sobre los costos y la viabilidad a largo plazo de estos proyectos.
La inversión en esta región ha aumentado, especialmente en sectores como la energía renovable y los minerales, con México, Brasil, Colombia y Costa Rica como los principales destinos.
Las inversiones en sectores tecnológicos y de servicios también siguen siendo fuertes, destacándose la capacidad de investigación y desarrollo como una prioridad clave.
–
A nivel global, a pesar de las tensiones geopolíticas y un entorno regulatorio más estricto, el optimismo de los inversores sobre la economía ha crecido.
Muchos planean aumentar su IED en los próximos tres años y consideran que esta es crucial para la rentabilidad y competitividad de sus empresas. Las tensiones comerciales y las interrupciones en la cadena de suministro están impulsando la relocalización de operaciones más cerca de los mercados de origen o en países aliados, con ejemplos notables de empresas que han comenzado a mover su manufactura fuera de China.
–
Finalmente, se anticipa un aumento significativo en el uso de la inteligencia artificial para guiar las decisiones de inversión en los próximos años.
Este aumento refleja el potencial disruptivo de la IA y la necesidad de un entorno regulatorio adecuado para maximizar sus beneficios, mientras se gestionan los riesgos asociados, como la ciberseguridad y la desinformación.