El estudio concluye que uno de cada cuatro empleos en el mundo está potencialmente expuesto a la inteligencia artificial generativa, aunque la transformación, y no la sustitución, es el resultado más probable. El 25 % del empleo mundial se encuentra en ocupaciones potencialmente expuestas a la IA generativa, con porcentajes más altos en los países de altos ingresos (34 %).
La exposición entre las mujeres sigue siendo significativamente mayor. En los países de altos ingresos, los empleos con mayor riesgo de automatización representan el 9,6 % del empleo femenino.
Los trabajos administrativos son los más expuestos, debido a la capacidad teórica de la IA generativa para automatizar muchas de sus tareas. Sin embargo, las crecientes capacidades de esta tecnología también aumentan la exposición de ciertos trabajos cognitivos altamente digitalizados en sectores como los medios de comunicación, el software y las finanzas.
Los países de renta alta tienen la mayor proporción de empleo expuesto debido a la IA (34%). La proporción total de empleo expuesto disminuye significativamente a medida que desciende el nivel de renta, alcanzando sólo el 11% en los países de renta baja.
Las políticas que guíen las transiciones digitales serán un factor determinante para saber hasta qué punto los trabajadores podrán permanecer en ocupaciones que se están transformando debido a la IA. El estudio insta a los gobiernos, a las organizaciones de empleadores y de trabajadores a participar en un diálogo social y a diseñar estrategias proactivas e inclusivas.