El contexto global postelectoral en Estados Unidos desafía a las empresas industriales internacionalizadas por la impredecibilidad de Trump, factores proteccionistas, tensiones comerciales con China y una tendencia al alza hacia la nueva globalización.
Con las elecciones en Estados Unidos recién concluidas, el escenario global presenta grandes desafíos para las empresas industriales internacionalizadas. La reforzada política proteccionista de EE. UU., su clara tendencia hacia la unilateralidad, sumado a la capacidad de imponer sus decisiones, marca un cambio significativo en las dinámicas del comercio internacional. A este contexto debemos sumarle la guerra comercial y tecnológica con China, mientras que la nueva globalización y la volatilidad económica amplifican la incertidumbre para las empresas.
En este contexto, sectores como el de la automoción se perfilan como los más afectados, debido a su fuerte dependencia de cadenas de suministro globales que ahora están bajo presión. Además, las empresas industriales internacionalizadas deben prepararse para un inminente castigo arancelario por parte de EE. UU., que podría agravar aún más la competitividad de las exportaciones hacia este mercado clave. “El entorno postelectoral en Estados Unidos es una pieza central en el tablero global, pero su impacto se extiende más allá de sus fronteras, obligando a las empresas industriales internacionalizadas a reevaluar continuamente sus estrategias de internacionalización”, asegura el director general de amec, Joan Tristany.
Ante la extrema incertidumbre, la prospectiva se presenta como una herramienta imprescindible. No predecirá el futuro, pero permitirá anticipar escenarios, identificar tendencias clave y preparar a las empresas para responder con agilidad a los cambios: anticipación y adaptabilidad, dos factores clave de competitividad que las empresas industriales internacionalizadas de amec ya conocen a la perfección.
Es en este contexto que se celebra el Summit Next 2025 de amec, el evento anual que reúne a líderes empresariales, expertos en prospectiva y representantes de empresas industriales internacionalizadas para vislumbrar los muchos retos y oportunidades que se presentan en 2025.
En su intervención en el evento, Beatriz Reguero, directora del área de la cuenta del estado de Cesce, ha subrayado la magnitud de los desafíos actuales, “estamos atravesando el segundo momento más crítico de la historia reciente, solo comparable con la Segunda Guerra Mundial”. La guerra entre Ucrania y Rusia ha alcanzado un punto crucial, especialmente tras las elecciones en Estados Unidos. Además, el conflicto en Oriente Medio, aunque todavía regional, plantea serias preocupaciones no solo por el impacto humanitario, sino también por sus repercusiones en el precio del petróleo. Estamos, además, en una década decisiva para definir cuál será el gran actor internacional de los próximos años: China o Estados Unidos. Esta competencia por la hegemonía podría llevarnos a un nuevo escenario de Guerra Fría, al que se suma la intensa carrera por el control de la inteligencia artificial, añadiendo complejidad a este enfrentamiento.
Marta Andreu, representante de amec en Estados Unidos, también pone el foco en las tensiones entre los dos gigantes: “la rivalidad con China ha redefinido el comercio, la gestión de la tecnología y la innovación, lo cual exige una rapidísima adaptación a las empresas industriales que busquen destacar en estos mercados”. Además, hace hincapié en las nuevas formas de globalización como una tendencia al alza en el país, que sigue apostando por reducir su dependencia de otros mercados y reforzando su propia autosuficiencia.
En cuanto al Informe de Prospectiva de Mercados 2025, presentado por Susana González, responsable del Observatorio amec, destaca que Estados Unidos sigue liderando el ranking en todos los sectores de amec por su combinación de demanda, estabilidad y capacidad económica. Sin embargo, las barreras proteccionistas y las complejidades regulatorias suponen un reto a la hora de exportar al país. Por otra parte, los mercados tradicionales como Alemania y Francia continúan siendo claves, pero el verdadero crecimiento parece estar en nuevas geografías. En este sentido, “Marruecos y Polonia destacan por sus ventajas logísticas y de costes, fundamentales para quienes buscan diversificar sus proveedores de manera ágil y segura”, asegura González. También hay un claro foco en India, con un potencial enorme para posicionarse en la economía global, superando incluso a otros mercados emergentes. Finalmente, México se perfila como un actor estratégico en un contexto de fragmentación comercial, facilitando el acceso a mercados clave y sorteando las crecientes barreras comerciales.
En un panel de debate con representantes de empresas de amec como Lilian De Munno, de Paulig Group, y Jordi Soler, de Ramon Soler, se han abordado las tensiones comerciales derivadas de las políticas aún más proteccionistas de la administración Trump, que sin duda impactarán en las cadenas de suministro globales. Por otro lado, se ha discutido cómo las políticas migratorias, especialmente en la Unión Europea, pueden ofrecer soluciones al desafío poblacional al cual se enfrenta la industria. Finalmente, ha quedado claro que, además de Estados Unidos, China o Europa, existen otros países que probablemente saldrán fortalecidos de esta guerra comercial y de bloques, lo que abre nuevas oportunidades de negocio para las empresas industriales internacionalizadas.
“Se nos dibuja un futuro multipolar donde las decisiones de cada región impactarán en las demás” asegura Joan Tristany. “En definitiva, como ya es habitual, como industria internacionalizada, nos enfrentamos a grandes desafíos, y la única receta son estrategias de prospectiva, resiliencia y diversificación para afrontar las incertidumbres geopolíticas y comerciales con las máximas garantías” concluye Tristany.
amec es la asociación para el impulso de la industria internacionalitzada. Para contribuir a la competitividad industrial internacional, amec promueve los nuevos factores clave de competitividad: anticipación, adaptabilidad, colaboración, globalización y sostenibilidad.
Las 350 empresas que forman parte de amec generan un volumen de exportación superior a los 7.800 millones de euros, exportando en promedio el 53,9% de su facturación e invirtiendo un 4,5% en innovación.
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Aida Caballer | Responsable de Comunicación Corporativa
comunicaciones@amec.es